Cómo viajar solo y no sentirte solo

Hace ya un tiempo comencé a viajar solo. El primer destino fue Colombia. Tenía miedo. Todo lo nuevo asusta un poco, ya que es totalmente desconocido. Me tenía que encontrar en el aeropuerto con otros blogueros (a los que nunca había visto). Para ser exacto era también la primera vez que viajaba solo en avión. Pero llegué, los reconocí pronto y todo se tornó más fácil. Eran más los prejuicios y miedos que tenía en mi cabeza que lo que realmente sucedía. Una vez que terminé ese viaje me di cuenta de algo: podía manejarme solo. De hecho podía arreglármelas mucho mejor de lo que pensaba. No era tan grave como parecía.

Seguramente te ha pasado que cuando vas a algún lado con un grupo de gente, te cerras mucho más. Sólo interactuas con tu entorno y no prestas mucha atención a lo que sucede a tu alrededor. Es normal que esto pase. Pero cuando viajas solo te abrís muchísimo más. Te permitís hablar con desconocidos. Conocer nueva gente. Compartir tu historia y aprender de los demás. 

Cuando empieces a viajar solo te vas a dar cuenta de algo: hay muchísima gente que está haciendo lo mismo que vos. Conozco muchas mujeres que viajan o han viajado solas como Laura o Aniko. También hay hombres que se lanzaron a dar la vuelta al mundo solos, como es el caso de Juan. Pero todos, si no me equivoco, concordamos en algo: viajando solo, te vas a hacer muchísimos nuevos amigos.

Puede ser que lo primero que se te viene a la cabeza cuando pensas en viajar solo sea:

   Es peligroso. Sobre todo en los países del “tercer mundo”. Yo hasta ahora he viajado por varios países en solitario y tuve la suerte de que no me pasó nada. De hecho he conocido muchísima gente dispuesta a ayudar. Viaje por lugares como Medellín que mucha gente lo prejuzga, y me encontré con la ciudad más innovadora del mundo con una cultura envidiable. 

   Soy tímido, no voy a poder hacer amigos. Yo soy muy tímido, de hecho me cuesta comenzar una conversación con alguien que no conozco. Los que me conocen saben que hasta odio hablar por teléfono. Pero estando en un lugar diferente, las cosas cambian, vas a ver que podes hacer muchísimos amigos de manera rápida.

    ¿Y si me enfermo o me pasa algo cuando estoy lejos?  Enfermar te podes enfermar en cualquier parte del mundo. En este aspecto es clave tener una asistencia al viajero que responda a tus inconvenientes. Conozco un caso como el de Guada Araoz que se accidentó en la otra cara del mundo, y gracias a la asistencia médica se resolvió todo pronto y ya está pensando en su próximo viaje. 

   El miedo a no saber como arreglármelas en otra cultura. Me ha pasado de viajar a lugares que hablan completamente otro idioma. Siempre hay gente que un poquito entiendo, o sino, estará dispuesta a ayudarte mediante señas. Vas a ver cuando comiences a dar tus primeros pasos en destino, que nada es tan difícil como parecía tiempo atrás. Uno se acostumbra a arreglárselas de alguna manera: en destino ya no hay otra opción.

AL VIAJAR SOLO ES MÁS FÁCIL HACER AMIGOS

En el aspecto de socializar con tu alrededor, se vuelve todo mucho más fácil cuando decidís viajar solo. Te convertís en un punto más accesible para todo aquel que te rodea. Es más fácil acercarse a conversar con alguien que está solo, que con alguien que está en un grupo con muchas personas. ¿No te parece?

– Cuanto menor es el grupo de gente, menos vergüenza nos da acercarnos. Por este motivo como decía recién, si estás solo será mucho más fácil que alguien se acerque a conversar. 

– La sonrisa rompe cualquier prejuicio o paradigma instalado. Siempre que vas a hablar con alguien, con una sonrisa desnudas tu intención. Todos sonreímos en el mismo idioma por suerte. 

– Valoras muchísimo más el hecho de conversar con la gente. Vas a ver que una mínima conversación se transforma en algo muy profundo. Al encontrarnos con gente de otra cultura, queremos saber todo sobre ellos y contagiarlos de lo nuestro. Cada charla se vuelve demasiado interesante. Y vas a ver como haces nuevos amigos en diferentes partes del mundo.

De hecho es tan fácil conocer gente cuando te empeñas a viajar solo, que hay veces en las cuales te tenes que alejar un poco del “quilombo” para poder concentrarte en otras cosas. Por ejemplo yo que escribo diariamente para que los jovenes de mi edad se animen a viajar por el mundo, hay veces en las que necesito concentrarme sin nadie alrededor. 

¿DÓNDE PUEDO CONOCER GENTE SI VIAJO SOLO?

Hay muchos lugares donde podes conocer gente que también viaja en solitario. En mi caso conozco muchos blogueros que como yo disfrutan de viajar solos por el mundo. Eso me ha facilitado mucho conocer gente de otros rincones del planeta (y luego desvirtualizar estas relaciones en amistades). Pero si no estás en el palo de los blog, hay muchos lugares donde podes conocer otros viajeros…

– Dormir en Hostel: este es el lugar clave donde va la gente que viaja sola y/o quiere hacer amigos. Generalmente en estos lugares todos están muy dispuestos a entablar conversaciones y conocer gente que esta en su misma situación. Me parece ideal para quienes viajan solo acceder a estos lugares para poder generar un primer contacto con gente que está en el mismo lugar. Seguramente luego de alguna charla surja la idea de salir a recorrer juntos algún atractivo del destino. 

– El transporte público: viajar como los locales, nos permite entablar interacciones con gente del lugar. Ser parte de su cultura, sonreír e intentar entablar una conversación casi siempre tiene éxito. Es importante integrarse a la cultura nueva que uno visita, ya que de esta manera demostramos nuestro interés (seguramente a algún local le gustará contarnos más de su ciudad natal). 

– Excursiones en destino: en muchos lugares del mundo hay atractivos que no pueden ser visitados si no lo hacemos a través de una excursión. O quizás si, pero nos perdemos su esencia. Por este motivo, en las excursiones programadas podemos encontrarnos con otras personas que viajan solas y de esta manera entablar conversaciones para coordinar encuentros a futuro en el destino. 

– Empresas especializadas en gente que viaja sola: el turismo es una rama muy amplia. Existen desde excursiones por rincones bélicos hasta los típicos city tour. Por eso no deja de sorprenderme la versatilidad de la industria para satisfacer necesidades. éste es el caso de las empresas que se dedican a brindar servicios para gente que viaja sola (y de hecho hay muchas). 

– Restaurantes donde compartís mesa: existen en muchas ciudades del mundo, se los denomina “communal table”. Yo tuve la oportunidad de vivir una experiencia única en un restaurante de Florencia. Compartí mesa con europeos y asiáticos. Fue muy divertido (lo poco que pudimos entendernos). Es un lugar genial para hacer buenos amigos y disfrutar de un almuerzo/cena. 

TAMBIÉN PODEMOS CONOCER GENTE QUE VIVE EN EL DESTINO

Esta opción me parece mucho más interesante para sumergirnos en la cultura que visitamos. Es ver todo con los ojos de alguien que vive su día a día en el destino. De esta manera podemos adquirir perspectivas que sólo nos pueden transmitir los ciudadanos del lugar. Acá te dejo algunos consejos para conocer gente local:

– Couchsurfing: es la red social por excelencia para alojarse en casas de gente local. La usa casi todo aquel que disfruta de viajar solo. Conozco muchas personas que la han utilizado y vivieron maravillosas experiencias. Yo aún no la utilicé, pero no descarto hacerlo algún día. Las opiniones son más que positivas. 

– Contactos, contactos y contactos: familiares, amigos, conocidos y demás. Seguramente alguien conozca alguna persona que esté viviendo en el destino, a menos que te vayas a indochina -que ya no aparece en los mapas-, en una expedición a buscar cuevas ocultas. Ahí se te va a complicar. Pero siempre los contactos llevan a otros contactos que nos permiten conocer gente local.

– Come solo y abrite al diálogo: visitar los lugares que frecuentan los locales para almorzar y/o cenar puede ser una actividad que termine de manera muy social. Muchas veces las personas nos ven como “algo raro” que viaja por su país y se interesan en hablar con nosotros. De hecho sucede más de lo que esperamos. Por este motivo, no hay que tener miedo a comer solo.

SOS ALGO POCO COMÚN Y TODOS QUERRÁN CONOCERTE

Cuando estás de viaje sucede esto. Los locales creen que sos algo “poco común”. No todo el mundo tiene la oportunidad de conocer gente de diferentes partes del mundo cada día. Por este motivo vas a notar que la gente local va a hacer todo lo posible para sentarse a conversar al menos un rato con vos. Es una experiencia genial. Todo el mundo te hace sentir parte, te trata de maravilla. Y es lógico, ya que todos queremos que los demás tengan un buen aspecto de nuestro lugar natal. Nos desvivimos para que otros se lleven una buena impresión nuestra y de nuestro entorno. 

A todos nos sucede: es mucho más interesante conocer a un extranjero que ama nuestra cultura que conocer a alguien que siempre ve todo igual que nosotros. Hablando de perspectivas, la distancia siempre nos da las mejores.
Un consejo para acercarte a conversar con alguien: preguntar sobre información básica como una dirección o un lugar exacto.

Siempre digo que el primer paso para hacer algo es animarse. Una vez que ya nos encontramos en camino -y vemos que quizás no es tan fácil volver atrás-, comenzamos a sacar lo mejor de nosotros para desempeñarnos en este nuevo lugar. Viajar solo es una experiencia incomparable. Conocemos lo mejor y lo peor de nosotros mismos. De hecho dicen que hay que viajar seguido, ya que perderse es la mejor manera de encontrarse. 

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