No es más el conocimiento. Son las habilidades.

¿Por qué creemos que debemos finalizar toda nuestra etapa de estudios para empezar? ¿No nos sentimos preparados? ¿Para qué? Pongamos un ejemplo…

A mi me encanta el marketing. Si hubiera salido de la escuela secundaria en 2011 para comenzar esta carrera en 2012, estaría comenzando casi al mismo tiempo en que se fundó Snapchat ¿no? En mediados del 2012, comenzó a difundirse esta aplicación… Tuvo un gran auge entre 2014 y 2016. En 2015 si todo salía bien, yo ya hubiera terminado mi carrera.

Obviamente, esa carrera por su plan de estudio no hubiera enseñado como utilizar la plataforma Snapchat como canal de marketing, pero en el mundo real ya se está utilizando como uno de los canales principales para conectar marcas con adolescentes.

Ya estaría fuera de juego nuevamente.

Lo mismo sucede cuando nos ponemos a estudiar con planes de estudios que se vienen utilizando hace años. No avanzan al ritmo vertiginoso en que sí lo hace el mundo real, y sin la práctica necesaria, cuando creemos estar listo nos encontramos cinco escalones más abajo.

Querer adquirir experiencia con la teoría, es como querer quitarse el hambre leyendo el menú. Clic para tuitear

La teoría es necesaria. En simultáneo a la práctica. Teoría sin práctica nos enseñaría a hablar de un tema, pero no a demostrar como líder siendo el ejemplo de lo que predicamos.

No es sobre el diploma, el título, el doctorado. Es sobre las habilidades, sobre los hábitos, sobre los métodos, sobre relucir esa parte de la que estás hecho, y podría diferenciarte de manera bestial frente a empresas y compañeros. Sobre todo, son habilidades, pensamiento crítico, disciplina. iniciativa, auto-consciencia, solución de problemas, constancia, atención al detalle (excelencia), comunicación impecable, empatía o capacidad de socializar en contextos poco comunes. No es sobre SEO, programación, idiomas o coaching, es sobre ser un agente del cambio. By Isra García

Resulta imposible estar a la vanguardia de los cambios tecnológicos que nos atropellan, si no tenemos la capacidad de auto-aprendizaje constante. Leer, probar, validar y corregir. Constantemente. Por nuestra cuenta, sin que nadie nos obligue.

Los problemas que hay que resolver en cualquier negocio hoy en día son situaciones como: navegar en la incertidumbre, actuar cuando la respuesta no es obvia o entregar encantamiento en lugar de ofrecer reclamo.

Por eso estoy convencido de que invertir en generar habilidades, en vez de conocimientos, es la clave para poder seguir el paso a la vorágine de los avances tecnológicos.

Hacer, es la mejor manera de decir.

 

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Federico Bongiorno

Creo cosas en Internet que las podes ver en LinkedIn. Viajo por el mundo, escribo y disfruto de emprender. Mi niño interior es mi director creativo y desde hace unos años tomé la decisión de convertirme en un nómada digital a través de empresas en Internet.

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